"Buona fortuna, signora Malèna"

De alguna forma, no se cómo realmente, Malèna sigue pareciéndome una de las mejores películas que he visto en mi vida.

No sé si cuando la descrubrí estaba pasando yo por un despertar emocional, sentimental, erótico y sexual como lo hace el chamín de la película, simplemente no puedo pensar en la película y no pensar en mi mismo.

Quizás a mi no me tocó una Monica Belucci, pero estaba cerca, pero ese no es el tema.

Básicamente Malèna cuenta la historia del amor que siente ciegamente un niño por una mujer mucho mayor (Belucci), quizás la premisa no pareciera dar para mucho, pero Giuseppe Tornatore se las arregla para meter varias cosas interesantes en el largo.


Por la época recreada en el largo no hace falta mucha cabeza para descubrir que nos encontramos en la Italia de la Segunda Guerra Mundial, sin embargo como vemos toda la historia a través de Renato, el niño protagonista, quizás la guerra pasa a un segundo plano, quitandole cualquier carácter de motor de la historia, salvo en algunas ocasiones, las necesarias diría yo.

Así pues que la guerra no es importante para Renato, mas importante es vivir de ese sentimiento que ha nacido en el tras ver por primera vez a Maria Maddalena Scordia, Malena.

Entonces el viaje que compartimos con Renato, nos lleva a espiar cual voyeurs a Malena bailando en un sugerente camisón transparente, pero más que una mera filia sexual, Renato hace uso del único medio que tiene para vivir de ese amor que lo ha de marcar por toda su vida, y ese medio es la distancia.


Obviamente, niño al fin, con una imaginación muy febril, Renato visualiza como son sus encuentros con su amada Malena.

Al parecer a los distribuidores estadounidenses se les olvidó lo que es ser niño, quizás su imaginación nunca fue tan prolífica.

Y quizás por eso no les tembló el pulso al, con tijera en manos, mutilar literalmente a esta mini-obra de Tornatore.

¡Pues sí!

Ud quizás nunca ha visto la versión original de Malèna, no lo dejaron, consideraron que un niño imaginando a Monica Belucci desnuda en su cama era nocivo para su salud, y es que ellos no vieron la película, solo vieron las tetas de Bellucci, por eso no les pasó por la cabeza que quitando grandes partes del metraje estaban perjudicando seriamente la integridad de la obra en sí. Bueno que se podía esperar, son censores no artistas.

Y es que Malèna tiene (o tenía) todo para convertirse en una obra maestra del cine erótico, esas películas que parece que ya no son rentables hacer.

Yo que he deseado a una mujer, yo que le hecho el amor en mi cabeza, en mi http://www2.blogger.com/img/gl.link.gifcama, en mi pensamiento, entiendo a Renato pero no puedo entender a la censura.

Normalmente me opongo a la piratería, pero creo que en este caso hay una cuestión de justicia de por medio. Justicia para con nosotros los espectadores y para con la película en si, así que si tiene oportunidad, bajese de cualquier servidor de películas la versión europea de Malèna, y vea una pieza que maneja el erotismo a niveles narrativos de manera fenomenal.

Otra cosa, la música de Morricone es adictiva.

Publicado en

About Dontgetnastybro

Después no digas que no te lo dije.

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